 |
|
Home
/
Quiénes Somos
Eduardo
Montoro, V.E.
Coordinador
General
En
los primeros días de mayo del 2002, el Consejo General del Instituto del Verbo
Encarnado me encomendó la redacción de un proyecto de trabajo para la
conservación y difusión de las obras de Fabro. Poco tiempo después, en calidad
de responsable, presenté las coordenadas
generales del nuevo proyecto que fue felizmente acogido y aprobado por
unanimidad.
Se procedió
inmediatamente a la realización del plan de
trabajo con óptimos resultados, ya que en ese momento teníamos la mayor parte
del material del p. Fabro en formato digital.
Para llevar adelante la obra de difusión de los escritos de Fabro necesitábamos
la cesión de los derechos de autor, y para tal fin hubo un encuentro con los
superiores de la Congregación de los Estigmatinos,
a la cual pertenecía el p. Fabro. Estos últimos acogieron con gran
interés nuestra iniciativa, viendo los abundantes frutos que
traería en el futuro.
Finalmente, el 8 de mayo del mismo año, firmamos el contrato de concesión
de los derechos de autor.
Al
servicio de este amplio proyecto trabaja actualmente un número considerable de
personas, muchas de las cuales pertenecen a las ramas masculina y femenina de la
Familia Religiosa del Verbo Encarnado, con la preciosa colaboración de un consistente
grupo de laicos interesados en este programa y de docentes del Centro de Altos
Estudios «San Bruno, Obispo de Segni».
El
objetivo inmediato de nuestro Proyecto Cultural y una de las necesidades
impostergables es poner lo más pronto posible a disposición de todos aquellos
que necesiten, toda la obra intelectual del p. Cornelio Fabro. Desde hace varios
años las copias de sus numerosos libros están agotadas; por eso se hace cada vez
más difícil encontrarlas incluso en las bibliotecas romanas más importantes.
Alcanzar esta meta sería ya un motivo suficientemente válido para llevar
adelante este proyecto, pero eso no es todo. Queda todavía una enorme cantidad
de material inédito: sobre todo la producción de los últimos años, en la que
podemos encontrar un Fabro más sapiencial y, al mismo tiempo, fresco y original,
en quien se hace cada vez más dominante la perspectiva existencial del sujeto
personal y libre, y que seguramente será fascinante para el mundo filosófico
contemporáneo y un óptimo alimento para todos aquellos que quieran nutrirse de
la filosofía del ser y de la libertad. |
|